Puerto de Montevideo, Uruguay

Mientras el especialista en construcción de puertos, Enrique Prudencio, desestimó los puertos uruguayos (Montevideo y Nueva Palmira) para la futura carga boliviana que circulará por la Hidrovía Paraguay Paraná, el presidente de la Administración Nacional de Puertos (ANP) de Uruguay, Alberto Díaz, confirmó el pasado 19 de febrero que su país está en condiciones para atender el flujo de carga boliviana con destino a ultramar.

Prudencio explicó que las inversiones necesarias para habilitar ambas terminales son elevadas, ante lo que propuso la compra de naves que sirvan de puertos flotantes para el trasbordo de carga boliviana hacia y desde ultramar.

Díaz realizó esa afirmación tras sostener una reunión con el director de operaciones de la Administración de Servicios Portuarios de Bolivia (ASP-B), Diego Arce, y el administrador de esa repartición en el puerto chileno de Arica, Cristian Jallaza, en la ciudad de Montevideo.

“Estamos en condiciones de concretar flujo de carga boliviana en puertos uruguayos”, afirmó Díaz, según informó el portal del Ministerio de la Presidencia de Uruguay.

El presidente Evo Morales ofreció en noviembre pasado financiar con $us 250 millones de dólares el proyecto de puerto Busch, La empresa privada respaldó ese ofrecimiento y dispuso otro monto para el proyecto. Se conoce que está en curso una disposición legal para constituir una comisión que elabore los estudios para puerto Busch.

BRASIL

Según publicaciones especializadas, las proyecciones de Brasil al año 2020 es movilizar unos veinte millones de toneladas por el canal de 3.442 kilómetros de extensión. El gerente del Instituto Boliviano de Comercio Exterior, Gary Rodríguez, dijo que la capacidad de la vía fluvial es 100 millones de toneladas anuales.

ENCUENTRO

El encuentro de Díaz con personeros de la ASP-B se enmarca en el acuerdo operativo suscrito el 23 de enero en La Paz, que busca facilitar la conectividad del comercio exterior boliviano con el océano Atlántico a través de la Hidrovía Paraguay-Paraná.

Ese acuerdo prevé que la ANP le otorgue a la autoridad portuaria boliviana un depósito franco de 1.000 metros cuadrados, para almacenaje en Montevideo y en Nueva Palmira, y un área de oficinas para el trabajo administrativo del personal de la ASP-B.

Díaz señaló, además, que el organismo a su cargo procura que “Montevideo se diferencie de otros puertos de la región, por su profundidad, y que las navieras de ultramar lo elijan para trasbordos”.

CONECTIVIDAD

Agregó que “una de las misiones de la ANP es crecer con base en la conectividad, para lo que desarrolla una política de fidelización (de las navieras)”.

Recordó que las principales navieras que operan en el sur de América están presentes en Montevideo, como las europeas MSC, Maersk y Hapag Lloyd, y a ellas se le solicitará un espacio adecuado en las bodegas de los barcos para la carga boliviana.

El titular de la ANP recordó también que dos navieras de cabotaje, la argentina Vessel SA y la boliviana Flumar SA, unirán próximamente los puertos uruguayos y bolivianos, con trasbordo en terminales paraguayas.

Las embarcaciones procedentes de Bolivia encontrarán el mismo tratamiento que las de bandera uruguaya, dijo Díaz a la delegación visitante, que el pasado 20 de febrero tenían anunciada una visita a los puertos de Fray Bentos y Nueva Palmira.

El Diario