El Senado de Estados Unidos aprobó por unanimidad una resolución, mediante la cual, pide al gobierno del presidente Evo Morales respetar los límites constitucionales para el mandato presidencial en el país que solo permite la reelección por una sola vez y demanda también cumplir el resultado del Referéndum Constitucional del 21F.

En Bolivia, el Gobierno central y legisladores masistas rechazan el pronunciamiento.

La resolución fue planteada en marzo pasado por tres senadores estadounidenses: los demócratas Bob Menéndez y Dick Durbin, y el republicano Ted Cruz, quienes en el documento de ocho puntos reivindican el resultado del voto del referéndum del 21F de 2016, demandan a los actuales gobernantes el respeto constitucional y apoyan la interpretación del Secretario General de la Convención Americana de los Derechos Humanos de la Organización de los Estados Americanos que dice que la relección indefinida no se aplica como un derecho humano.

El documento se denomina “Una resolución que apoya los principios y estándares democráticos en Bolivia y en toda América Latina”.

“El Senado expresa preocupación por los esfuerzos para eludir los límites del mandato presidencial en la constitución boliviana”, señala el tercer punto de la resolución.

En el documento se pide que el Gobierno de Bolivia restablezca la independencia de órganos como el Electoral. Evocan también a que las elecciones del 20 de octubre se realicen respetando los límites de mandato que estipulan la Constitución Política del Estado (CPE).

“Pide al Gobierno de Bolivia que respete y, donde sea necesario, restablezca la independencia de los órganos electorales y gubernamentales clave y administre las elecciones de octubre de 2019 en cumplimiento de las normas democráticas internacionales y sus propios límites constitucionales en los mandatos presidenciales”, dice el séptimo punto de la resolución senatorial dice:

El documento pone varios puntos como consideraciones y hace una reseña histórica desde la fundación de Bolivia hasta la llegada al poder de Evo Morales considerado el primer presidente indígena de la historia del país.

Argumenta también la crisis política que vivió el país tras la expulsión del presidente Gonzalo Sánchez de Lozada y el paso transitorio por el gobierno de Carlos Mesa y Eduardo Rodríguez previo al triunfo electoral de Evo Morales en 2005 cuando fue su primera gestión.

Los senadores estadounidenses también toman en cuenta en su resolución los antecedentes entre Bolivia y Estados Unidos cuando en 2008 el presidente Evo Morales expulsó al embajador de Estados Unidos Philip Goldberg acusándolo de conspirar contra su gobierno. Recuerda también la expulsión de la DEA (Departamento Estadounidense Antidrogas) por presunto espionaje político y financiamiento a grupos delincuenciales en Bolivia.

Asimismo, cita todos los procesos electorales que se realizaron durante las tres gestiones consecutivas de Evo Morales y la aprobación de una nueva Constitución Política del Estado. Además, toma en cuenta que después del 21F, el Presidente no aceptó el resultado y atacó a los medios de comunicación y a la oposición.

“Considerando que, después del referéndum, la administración de Morales incrementó su inquietante retórica contra los medios de oposición y avanzó una narrativa sugiriendo un complot para prevenir al presidente Morales de mantenerse en el poder”.

En ese marco, en otro de los puntos que destaca en la resolución, los senadores de Estados Unidos piden al Gobierno de Bolivia restablecer la independencia de órganos clave como el Electoral, y llevar adelante los comicios del 20 de octubre respetando los límites de mandato que estipulan la Constitución.

LEGISLATIVO

El pleno de la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) aprobó ayer una declaración que rechaza de manera contundente la intromisión del Senado de Estados Unidos en la política boliviana.

“El fundamento de esta resolución no es la democracia (…), el problema es que no permite el presidente Evo Morales que venga acá (EEUU) a saquear nuestros recursos naturales, no permite que venga, nuevamente, un embajador a que pueda decidir en la política (boliviana)”, manifestó el presidente de la Cámara de Diputados, Víctor Borda.

En tanto desde la oposición, la jefa de bancada de Unidad Demócrata en Diputados, Shirley Franco, rechazó la resolución impuesta por el oficialismo contra el Senado de Estados Unidos y afirmó que esta es una prueba más de que Bolivia sigue el camino del régimen venezolano de Nicolás Maduro.

“Están aplicando la misma receta de Nocolás Maduro. Lo que están haciendo con esta resolución camaral es aislar a Bolivia y están demostrando que no están de acuerdo con la posición internacional de defensa al estado de derecho y a la democracia”, dijo Franco.

En noviembre de 2017, el Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP) habilitó a Morales para que se repostule a la Presidencia de Bolivia, pese a que en el referéndum que se celebró el 21 de febrero de 2016, el 51 por ciento de los bolivianos le dijo ‘No’ a una repostulación.

El Diario