La Semana Mundial por la Paz destaca la humanidad y la igualdad

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20 April 2019, Jerusalem: Fences mark off the area, as Carey Ballenger leads an Easter Sunday sunrise service at Jabal Allah (God's Mountain) on the Mount of Olives in Jerusalem, held by the Lutheran Church of the Redeemer (English-speaking congregation).

Con el tema “Humanidad e igualdad en la Creación de Dios”, se alienta a los creyentes de todo el mundo a dar testimonio común reuniéndose para orar y participar en actos de apoyo durante la Semana Mundial por la Paz en Palestina e Israel. Esta manifestación anual de solidaridad y esperanza se lleva a cabo del 15 al 22 de septiembre y, como es habitual, la semana incluye el Día Internacional de la Paz, el 21 de septiembre.

“La situación en Palestina e Israel no ha cambiado y la gente sigue sufriendo. Eso tiene consecuencias sobre el futuro de cada persona en la región, niega la dignidad humana de todos por igual, así como en todos los aspectos de la Creación de Dios. Aunque todos hemos sido creados a imagen de Dios, la ocupación militar y sus prácticas discriminatorias constituyen un obstáculo para la plenitud de la vida de todos en la Creación de Dios”, dice el secretario general del CMI, el Rev. Dr. Olav Fykse Tveit, quien, durante la Semana Mundial por la Paz, espera ver a los creyentes unidos en servicios de culto, eventos educativos y actos de apoyo por una paz justa y sostenible, tanto para palestinos como para israelíes.

El tema de este año ha sido elegido para rechazar el racismo, la xenofobia, la estigmatización, la exclusión impulsada por las políticas populistas y otras tendencias crecientes. El objetivo es estimular y reavivar el interés por la dignidad humana de todas las personas por igual, independientemente de las diferencias étnicas, religiosas o políticas, y por la lucha en favor de la realización de los derechos humanos iguales e inalienables de todas las personas.

“El tema es de especial actualidad en el contexto del conflicto palestino-israelí y de la búsqueda infructuosa de una paz sostenible basada en el reconocimiento de los derechos humanos inalienables de todos los pueblos de la región”.

Oikoumene