Padre Fuchs: “No tenemos más opción que llevar adelante juntos esta misión profética”

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16 June 2019, Geneva, Switzerland: Flagon and font are placed in the Saint Peter's Cathedral, in remembrance that 'in baptism, we have been incorporated into the one body of Christ'. Gathered in Saint Peter's Cathedral in central Geneva, five Christian traditions celebrate the 20th anniversary of the historic Joint Declaration on the Doctrine of Justification. Through a prayer service, leaders of Lutheran, Roman Catholic, Methodist, Reformed and Anglican global church bodies reaffirm their commitment to unity, joint witness and service.

Cientos de fieles se reunieron el 16 de junio en la histórica catedral de la Iglesia Protestante de Ginebra para conmemorar el vigésimo aniversario de la Declaración conjunta sobre la Doctrina de la Justificación.

La declaración fue un acuerdo histórico firmado por luteranos y católicos en 1999, que resolvió de forma efectiva uno de los conflictos teológicos clave de la Reforma. El acuerdo, inicialmente católico-luterano, ha sido refrendado desde entonces por otras tres comuniones cristianas del mundo: las iglesias metodista, anglicana y reformada.

“Nos reunimos en torno a la pila para recordar que en el bautismo nos incorporamos al cuerpo único de Cristo”, dijo en su bienvenida el presidente de la Federación Luterana Mundial (FLM), el arzobispo Dr. Panti Filibus Musa.

Por su parte, en su saludo a la congregación, el secretario general de la FLM, el Rev. Dr. Martin Junge, expresó su agradecimiento por el camino que las cinco tradiciones cristianas han “recorrido juntas” y destacó que “nuestra forma común de escuchar la palabra de Dios en las Escrituras nos ha llevado a ver desde estas nuevas perspectivas”.

El pastor Emanuel Fuchs, presidente de la Iglesia Protestante de Ginebra, ofreció un sermón en conmemoración del vigésimo aniversario de la Declaración conjunta sobre la Doctrina de la Justificación:

“Por lo tanto, no tenemos más opción que llevar adelante juntos esta misión profética, es decir, proclamar el Evangelio, ser testigos de nuestra fe, traducir y hacer accesible en el lenguaje de hoy esta Buena Nueva a través de palabras y hechos”, dijo Fuchs. “La misión de atender a los demás, especialmente, a todos aquellos que viven una existencia debilitada, de estar disponibles y tener capacidad de escucha, para dar en nombre del amor de Cristo una palabra de alegría, de paz, de gracia, de consuelo”.

La firma de esta declaración tuvo mayor relevancia de lo que uno podría pensar, reflexionó Fuchs. “Debemos empezar por recordar que fue precisamente por esta cuestión de la interpretación de la salvación que surgió el cisma de la Reforma en el siglo XVI”, dijo. “A lo largo de los siglos, esta pregunta ha sido motivo de discusión entre protestantes y católicos”.

Fuchs continuó: “haber llegado a un acuerdo sobre una cuestión tan históricamente divisoria es un signo de esperanza”. “Hoy, aún nos estamos hundiendo bajo el peso de la condena o el juicio”, dijo, “luchamos para liberarnos de la mirada ajena”.

Nuestros desafíos son comunes y nuestras divisiones merman nuestro testimonio, concluyó Fuchs. “Alimentados por nuestras ricas tradiciones, ya no podemos darnos el lujo de no asumir juntos los desafíos que enfrenta toda la cristiandad”.

Oikoumene