Carta del CMI a las Naciones Unidas: las violaciones de los derechos humanos en la Ribera Occidental y en Jerusalén Oriental deben cesar

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(OIKOUMENE – 14 de agosto de 2019).- En una carta dirigida al Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y al Relator Especial sobre la situación de los derechos humanos en los territorios palestinos, el Consejo Mundial de Iglesias expresó su preocupación por la alta tasa de violaciones de los derechos humanos y por la violencia que en la actualidad afectan a la Ribera Occidental y a Jerusalén Oriental.

“Durante las últimas semanas, nuestros acompañantes ecuménicos en el terreno han sido testigos de violaciones frecuentes y sistemáticas de los derechos humanos”, puede leerse en la carta, firmada por la Dra. Isabel Apawo Phiri, secretaria general interina del Consejo Mundial de Iglesias. “En el vecindario de Al Isawiyah, en Jerusalén Oriental, las fuerzas israelíes han penetrado casi a diario, hostigando a los habitantes, imponiendo multas arbitrarias, arrestando a niños de forma rutinaria y utilizando la violencia en el curso de sus operaciones”.

“La situación está empeorando”, prosigue la misiva. “Durante una de sus últimas visitas, la policía israelí arrestó a tres niños de aproximadamente 11 años”, dice el texto. “Hay niños de tan solo cuatro años que han recibido una citación para ser interrogados”.

“Además, continuó la construcción de asentamientos ilegales a un ritmo alarmante en todo el territorio ocupado”. “Hay muchas comunidades de pastores que sufren el acoso diario de los colonos”, señala la carta. “También se ha informado sobre varios árboles que han sido arrancados, así como sobre la demolición de estructuras destinadas al refugio o a la distribución de aguas; lo que, a menudo, afecta a las familias beduinas que ya viven con lo mínimo necesario”.

Los acompañantes también han presenciado las reiteradas ocasiones en que los colonos tratan de echar a los granjeros locales de sus tierras. “Con frecuencia los agricultores no disponen de los medios legales para hacer frente a la imposibilidad de acceder a sus tierras”, dice la carta. “Nos preocupa la falta de reacción y de una acción visible de la comunidad internacional ante estas prácticas y ante la violación sistemática por parte de las autoridades israelíes y de los colonos de las leyes y normas internacionales”.